Hoy tengo ganas de hablar acerca de una de las relaciones más importantes que considero tenemos los seres humanos en la vida y es la amistad.
Al pensar en la palabra amigo, me vienen a la mente muchísimas palabras como: felicidad, carcajadas, incondicionalidad, empatía, momentos, compartir, amor, lágrimas, vida, complicidad, pláticas interminables, siempre nos falta tiempo, llamadas, viajes, cumpleaños, secretos, mañas, aceptación, defectos, no juzgar, escuchar, comprender.
Mis amigos son los testigos presénciales e imparciales de mi vida, son la gente con la que hago lo que quiero, digo lo que siento y pienso lo que creo. Son la gente con la que siempre estoy a gusto. Son los hermanos y hermanas que escogí. Con los que he compartido desde las loqueras más grandes hasta los momentos más bajos de mi vida y de la suya.
Son los que no importa donde vivan, ni que hagan, ni cuánto tiempo nos dejemos de ver, al reencontrarnos sentimos que no han pasado ni quince minutos de la última charla.
Hoy quiero decirles que soy muy afortunada de tener a muchos amigos y amigas y de los buenos, de los de a devis, de los que espero nunca perder.
Lograr trascender en el tiempo para seguir siendo testigos de nuestras vidas. Para que el día que yo no esté puedan contar la verdadera historia de mi legado.
Varios se quedan en el camino y a estos les agradezco los momentos compartidos. Todos existieron por algo y para algo, de eso estoy muy segura. Y fui muy afortunada por haberlos tenido como parte protagonista de mi historia.
Así como duele perder a los que por algún motivo ya no están, siempre la vida te permite abrir tu corazón y conocer nuevas personas que necesitas para enriquecerte en ese preciso momento.
Por eso la amistad para mi es algo valioso, es una piedra preciosa que con el tiempo se pule y cada vez se torna más hermosa y brillante.
Para mis mejores amigos, para mis cuates, para mis comadres y compadres lo único que tengo que decirles es GRACIAS.
Los valoro y extraño cuando no los tengo cerca, los siento en los momentos difíciles y los disfruto en los momentos felices.
Los defiendo como se debe y cuándo se debe, los protejo, los busco, los cuido y los valoro.
Te propongo a ti, llenarte los brazos no solo las manos de amigos no te conformes con un puño, busca más, porque es un regalo de los más maravillosos que Dios nos da y hay que aprovecharlo. Te propongo vivir intensamente los momentos en los que están juntos, sin prisa, sin horarios, ni calendarios, te propongo llamar a algún amigo o amiga que quieres y decirle hoy que lo quieres, abrazarlo si es posible y hacerle saber lo importantes que son para ti; porque los necesitas, porque ellos te necesitan a ti.
Ojalá que seas de esos afortunados como yo, que siempre ha tenido muchos buenos amigos y bien poquitos malos porque hasta a este tipo de amigos necesitas para crecer.
Bravo por esta palabra AMISTAD, si la sientes y la tienes hónrala, hoy y siempre.
